Yo, yo misma y...

... ¡¡Mis listas!!

Bueno, lo primero que debéis saber de mí, si todavía no lo sabéis, es que me encanta hacer listas. Es una chorrada, pero me fascinan.
Y otra cosa que iréis descubriendo es que soy una caprichosa. Impulsiva. Adicta a las cosas bonitas.
Creo que el karma no me da trabajo porque sabe que, de tenerlo, me compraría todas las cosas bonitas que encontrara por internet. Bueno, el karma y cierta señora (y su séquito) que dice que estoy en edad de traer hijos al mundo y eso es incompatible con mi vida laboral.
En fin, fuera cosas feas.

Estos tres últimos días, mientras pensaba qué temas trataría en el blog, cuándo, cómo... me pasaba horas paseando por la red y visitando ciertas webs (os dejo los enlaces)
Aprovechando que llega los días de comilonas y consumismo... os dejo una mini lista y os anuncio que, cada mes, colgaré una. Así conoceréis mis gustos y otros rincones creativos, requetebonitos.


1. El lazo rojo de Lucía Be // 2. Los anillos Twins de Boheme Joyas (uno para mí y otro para mi madre) // 3. Los botines de Enepe // 4. La princesa feliz de Carlo Frabetti, con ilustración de Patricia Metola (la adoro) // 5. La edición requetebonita de Los Juegos del Hambre.

A ver si el aguinaldo es generoso y cae algo.

Además, aprovechando estos días (que NO sólo son consumistas) os deseo a todos una MUY feliz navidad. Que la paséis rodeados de AMOR, ILUSIÓN y POLEO MENTA (para los empachos)

Un besazo de esquimal y gracias a los que ya me seguís.

Érase una vez...

... una niña que deseaba con todas sus fuerzas que llegara la hora de la merienda. No por la merienda en sí, sino porque después su madre le leía un cuento.

En este blog, como dice el subtítulo, hablaré de mis cosas favoritas y una de esas cosas, es mi profesión: educar.

Soy educadora infantil y muchas veces os hablaré de niños y sus mundos (así, en plural) Pero, ojo, todo será subjetivo, desde mi experiencia y, como digo siempre: «Hazme caso como educadora, pero hazte caso como madre/padre».
Porque yo tengo las herramientas y el corazón, pero papás... vosotros tenéis mucho más ;)
Huelga decir, nadie es perfecto.

Y ahora sí, hablemos de niños y de libros.

Si ya eres mamá, enhorabuena. Si no lo eres, pero está entre tus sueños serlo... empecemos por los cimientos.

La mamá (y el papá) tiene que leerle a su bebé desde que está en la tripita. Puede parecer una tontería, pero no. El bebé reconoce la voz de sus padres, ¿por qué no leerle un cuento?

Ahora bien, la experiencia me ha demostrado que pocos les leéis a vuestros retoños hasta que no llegan al mundo, así que, os dejo consejos lectores para papás y niños.

Lo primero, elegir el momento. Pensabais que iba a decir la paciencia, ¿eh? (jejeje) Intentad que sea un momento tranquilo: antes de la siesta, antes de ir a dormir...
¿Y cómo saber cuál es el momento? Vosotros lo sabéis. Sabéis en qué momento del día vuestro hijo está relajado.
Lo que no podéis pretended es que, cuando el niño venga eufórico del parque, sentarlo para que lea con vosotros. Vamos, es que no os dura ni cinco segundos.
Y recordad, sin distracciones, sin prisas. Dedicadle tiempo.

Una vez elegido el momento, convertidlo en rutina. Todos los días, a la misma hora.
Pero, cuidado, una rutina no debe de ser algo aburrido.
Tanto los papás como los educadores tenemos un poco de actores, de payasos... Cuando estéis leyendo, haced diferentes voces según el personaje, señalad las ilustraciones, haced efectos especiales (si viene un caballo, ¿qué ruido hacemos?)
Es súper importante interactuar con los niños, hacerlos participes de la historia, porque, si se distraen (99% de posibilidades) siempre puedes recurrir a trucos (preguntas, toques de atención: «La princesa tenía tantas pecas como Lucía»)

Y hablando de distraerse, no elijáis El Hobbit para leer. Vuestros pitusos no van a estar más de 15 minutos sentados. Dejadles elegir. Aunque siempre elijan el mismo. Ya os hablaré de diferentes cuentos otro día.

En la escuela infantil, cuando hacía prácticas, organicé el Día del Libro en el aula. Dana, una de mis alumnas, me hizo repetir diez veces La princesa que quería escribir.


Haceos a la idea: si al niño le gusta un cuento, no se va a cansar... ¡¡Jamás!!

Tened paciencia. Sí, es obvio, pero no siempre llegáis del trabajo con ganas de leer un cuento. Seguro, si habéis tenido un mal día, estáis de mal humor y lo último que os apetece es sentaros a leer un cuento que habéis leído cien veces.

Inculcar el hábito de lectura requiere de tiempo, paciencia, dedicación y perseverancia.
Cuando leemos un cuento, también estamos educando, estamos creando un vínculo con los más pequeños y, lo más importante, estáis dedicando un tiempo precioso a lo más valioso que hay en vuestra vida.

No os desesperéis porque el niño no os hace caso, porque quiere cosquillas, abrazos y besos, en vez de cuento. Aprovechad que quiere eso, inventaos un cuento de cosquillas.

Disfrutad leyendo cuentos y vuestros hijos estarán deseando, como yo cuando era niña, que llegue la hora del cuento.

Un lector no nace, se hace y tenemos mucho trabajo por hacer. Vosotros y yo.

¡Un besito de esquimal!


En próximas entregas, os hablaré sobre:
  • Elegir cuentos.
  • El rincón de la lectura.

Cuando empiezas...

... un blog, lo peor es presentarse. Porque, ¿a quién te diriges? ¿Escribes en plural, en singular? ¿Cómo saludas? Y mi favorita, ¿alguien lo leerá?
Como lo mío no es, precisamente, hablar de mí o de qué tratará este blog; mejor empiezo con algo fácil.
Mi amiga Beka (podéis leer sus palabras aquí) me ha propuesto, además de abrir un nuevo blog, a un premio. Este es el resultado:

Después de ti, ¿quién es la persona que primero lee lo que escribes?
La arriba mencionada, Rebeca. No suelo compartir mucho mis escritos.

Literalmente hablando, ¿dónde te ves dentro de 5 años?
Voy a ser un poco «tocanarices». «Literalmente» es un adverbio que significa conforme a la letra o al sentido literal. Ahora bien «literariamente», no me lo planteo.
Lo único que me planteo «dentro de 5 años» es un problema. Cuando se me presenta uno, me pregunto: «¿Dentro de 5 años me va importar?». Si la respuesta es «no»... no es un problema.

¿Cuántos blogs diferentes has tenido a lo largo de tu vida?
Termino antes diciendo los más longevos: Mirando al cielo y Cazadora de Palabras. 

¿Cuál es tu autor favorito?
Esto es como: «¿A quién quieres más, a papá o a mamá?». Sería injusto elegir sólo a uno.

¿Qué libro consideras que todo el mundo debería leer al menos una vez en la vida?
Uf, lista larga, pero empecemos por Jane Eyre de Charlotte Brontë.

¿Cuál es el estado de ánimo que más te inspira?
Sinceramente, nunca me lo he planteado...

Define tu blog.
Chiquitín, recién nacido. 

¿Qué tres características te definen mejor como persona?
Caótica, risueña y que sé lo que NO quiero (es súper importante saberlo)

Además de escribir, ¿qué otras pasiones llenan tu vida?
Uf... me encanta hacer fotos, cocinar, pasear y viajar. Me gusta mucho ir al cine y comer nueces (una pasión reciente)
En pocas palabras, tengo muchas pasiones.

¿Tienes alguna música en particular que te inspire o te predisponga a escribir?
No me inclino por ninguna en particular. Cierto es que, cuando esbozo alguna historia fantástica, las BSO no dejan de sonar en bucle.

¿Sobre qué tema no escribirás jamás?
Novela policíaca y eso que soy súper fan de Castle ;)

Ahora debería nominar a más gente, pero todos los conocidos están nominados... y no van a responder sesenta veces lo mismo.

Y, mira, para ser una primera entrada ya sabes varias cosas sobre mí.

Un besito de esquimal.